
Clara, 28 años. Conoce a un tipo en un congreso de Odontología. Colegas que se ven por primera vez. En el cofee-break, ella le pide un cigarro, él le da uno y se lo fuman cada uno por su lado, pensando en lo atractivo que le pareció el otro. Se acaba el recreo y vuelven a clases.
Algunos días después y porque hoy comunicarse es muy fácil, eran amigos de Facebook y planeaban algún tipo de encuentro con “fines profesionales”. Ambos sabían que lo más profesional que saldría de ese encuentro, era probablemente conocerse la dentadura en su máxima profundidad. Sin hablar más que en el Congreso, Clara accede a este encuentro que termina en una pasional noche en el Valdivia, donde las 12 horas fueron ocupadas con extrema dedicación. “La química” entre ambos fue absolutamente perfecta para proyectarla en lo que Clara buscaba: un Touch and Go.
Sofía, 29 años. Acompaña a una amiga a la casa de su novio, quién se encontraba con algunos amigos más. La noche comienza con un fancy sour peruano, y termina evidentemente cada uno con un vaso rebalsado de piscola. Sofía flirtea con uno de los chicos presentes, y él entra contento al juego de seducción que ella despliega. Salen a bailar y “el perreo” les queda chico, ya que lo único que diferenciaba a su baile de sexo, era que estaban con ropa en medio de un dancig floor. Adoptan el clásico after y vuelven a la casa del novio de su amiga. Siguen las piscolas, ahora sin hielo y con menos coca-cola. La amiga y su novio se van a dormir, y ellos comienzan a conversar “de la vida”. La conversación no dura más de 5 minutos porque ninguno de los dos estaba realmente interesado en conocer al otro, sino más bien en “conocer los principales puntos” del otro. El sexo estuvo regular, nada del otro mundo, las piscolas impidieron que él “terminara”, y ella comenzó a frustrarse por lo mismo. Por mucha acrobacia que implementó, él nunca “acabó”, y terminaron dormidos. Sofía despierta al otro día, se va con la amiga, y le expresa sentirse mal, triste y pensando en si el tipo la llamaría. Seguir leyendo »

Una de las principales problemáticas con que me encuentro en terapia, es la notable incapacidad de muchas personas para focalizar sus propias sensaciones o emociones.
Focalizar podría ser descrito como la capacidad de escuchar y sentir 100 por ciento la emoción que acontece, tanto en mi cuerpo como en mi mente, en una situación precisa y determinada. Por lo mismo, una de las técnicas que uso para buscar una conexión sensitiva absoluta con la situación, es que los pacientes me digan una palabra específica (sólo una), que sea capaz de definir lo que sienten. Eso los obliga a dirigir toda la atención en la problemática, bajar los niveles de ansiedad (porque se pone nombre a lo que no tenía) y trabajar en un terreno donde la persona está en vías de hacerse cargo de lo que le sucede (por lo menos ya sabe lo que le provoca la situación. Muchas personas llegan a terapia esperando que uno les diga lo que sienten, nuestra labor no es esa, sino mostrar que esa respuesta, está en cada uno).
Orientando el ejercicio anterior a la esfera sexual humana, publiqué hace algunos días en mi enunciado de Facebook: Me gustaría pedirle a cada uno de ustedes, que defina “orgasmo” en sólo una palabra.
Estas fueron algunas de las respuestas y la definición de la RAE para cada uno de los conceptos:
Descarga: aligeramiento de un cuerpo de construcción cuando se teme que su excesivo peso lo arruine.
Éxito: buena aceptación que tiene alguien o algo.
Fusión: unión de intereses, ideas o partidos.
Reinicio: acción de recomenzar. Seguir leyendo »
Llevaba un mes tendido en una cama de hospital, lugar donde día a día parecía ir perdiendo todo aquello que siempre lo había hecho ser él. Su desbordante alegría, que siempre desembocaba en un envidiable conformismo, de aceptar un nuevo día, como un lujoso regalo de simplemente estar aquí, viviendo. Parecía ser que él, se preparaba para algo, algo sobre lo que nadie tenía la oportunidad de decidir. Seguir leyendo »

Hace algún tiempo me la he llevado hipotetizando, qué será lo que sucede en las parejas de hoy, donde los límites en relación a todo orden de cosas, parecen cada vez ser más difusos. Más precisamente, donde acrecienta ser, que ya no hay una línea implícita que divide al otro de mí, que me permita sentir que a pesar de que no esté aquí, a mi lado y relatándome todas sus sensaciones, sigua existiendo la misma relación de confianza. A momentos me da la sensación de que “el ser pareja” en la actualidad, significara algo así como “devorarse” al otro, hacerlo tu propiedad, con el fin de que nos dé cierta seguridad de control externo, y así todo ande “estable” (adoro ese término, cuando se utiliza dentro de una pareja, a momentos me parece la palabra más sutil para simbolizar; “mientras sepa todo lo que haces, estaré muy tranquilo/a”). Seguir leyendo »
Paciente: “No soporto que tenga que hablar con ella, si ya terminaron, que hable con sus hijos, ya ok!, pero porque tiene que tener contacto con ella, yo también comparto hijos y no habló con mi ex, bueno es que para lo que se preocupa él también po, me da rabia que necesite tanto de ellos, o quizá de ella, que sé yo”
Yo: ¿Tú conoces la diferencia entre celos y envidia? Ella abre bien los ojos y me mira esperando una respuesta. Yo prosigo: “Es que a momentos, cuando te escucho hablar, siento que lo que te pasa con esta situación, no es que estés celando a tu pareja, no es que sientas que ella te lo va a quitar, es que sientes que por qué tú no puedes relacionarte así con el padre de tus hijas, y porqué tampoco tus hijas tienen un padre así”. Seguir leyendo »
Los parques temáticos dejaron de ser sólo para los niños u orientados a la familia. La libertad sexual que vivimos en la actualidad crea el espacio perfecto para que las nuevas propuestas de estos lugares involucren al sexo y Londres, como capital vanguardista, ya tiene el suyo. El nombre es “Amora” y sólo puede ser visitado por adultos. Este, a través de sus atracciones de alta tecnología, celebra de forma lúdica y limpia la sexualidad humana.Entre las propuestas que ofrece, están exhibiciones explícitas de sexo y voyerismo y atrevidas clases que te enseñan a como besar mejor, hablar más sexy y hasta te instruyen a cómo desnudarte con tu pareja. También cuenta con sexólogos que te pueden orientar y dar consejos para mejorar tu vida sexual y como en todo lugar relacionado con el sexo, no podían faltar, la amplia variedad de juguetes.Personalmente lo encuentro súper novedoso y me da mucha curiosidad saber qué tan loco un lugar como este podría ser. Admito que nunca he ido ni siquiera a un sex-shop pero me interesaría ir con mis amigos, sólo por la experiencia ¿Creen que funcionaría un parque así en nuestro pais? ¿se atreverían a ir?